Como parte del proyecto Ecosistema Azul, una iniciativa orientada a la recuperación y protección de los ecosistemas costeros de la isla de Barú, Decameron y la Fundación Santo Domingo llevaron a cabo una jornada de restauración ambiental en la que se sembraron 625 mangles. La actividad, desarrollada a través del programa de Voluntariado Corporativo de Decameron, reunió a colaboradores y voluntarios en torno a la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos de la región.
Los manglares cumplen un papel fundamental en la protección de las costas frente a la erosión, sirven como refugio y hábitat para diversas especies y contribuyen a la captura de carbono, un aporte clave en la mitigación del cambio climático. Por eso, cada jornada de siembra fortalece la biodiversidad de Barú, promueve la resiliencia ambiental del territorio y genera un impacto positivo en las comunidades que dependen de estos ecosistemas.
La jornada reafirma que el trabajo colaborativo entre organizaciones puede traducirse en resultados concretos para la conservación. Cada mangle sembrado representa una inversión en el futuro de la isla y un paso más hacia un territorio sostenible para las próximas generaciones.






