El Four Seasons Hotel and Residences Cartagena fue reconocido con una Llave MICHELIN en la selección 2026, una distinción que destaca su propuesta de hospitalidad. Este reconocimiento se suma a la historia de un proyecto que, a través de una inversión de largo plazo, ha contribuido a recuperar espacios emblemáticos del patrimonio de Cartagena y a darles una nueva vida.
Ubicado en el tradicional barrio Getsemaní, el proyecto desarrollado por San Francisco Investments, compañía de Valorem, es el resultado de más de una década de planeación y ejecución. Su propósito ha sido integrar una operación hotelera de talla internacional con la recuperación de edificaciones que hacen parte del patrimonio histórico de Cartagena, entre ellas el antiguo Club Cartagena y el Claustro y Templo de San Francisco.
La transformación de estos espacios demuestra que preservar el patrimonio también puede ser una forma de generar valor. El proyecto recupera elementos de la historia de la ciudad y los integra a una propuesta contemporánea de hospitalidad, creando nuevas experiencias para visitantes y oportunidades para quienes hacen parte de su entorno.
Esta apuesta también se refleja en la generación de empleo y el desarrollo de talento local. Durante su construcción se generaron cerca de 1.200 empleos formales y, en su operación, se proyectan más de 300 puestos de trabajo. A esto se suman iniciativas de formación en hotelería, gastronomía y turismo, orientadas a conectar el talento local con nuevas oportunidades.
La sostenibilidad es igualmente parte de esta visión. El proyecto cuenta con certificación EDGE Platinum e incorpora soluciones para una operación más eficiente, demostrando que el desarrollo, la conservación patrimonial y la responsabilidad ambiental pueden avanzar de manera articulada.
La Llave MICHELIN llega pocos meses después de la apertura del hotel y destaca su propuesta de hospitalidad, que integra elementos de la historia y la arquitectura de Cartagena. El proyecto refleja una apuesta de largo plazo por recuperar espacios emblemáticos y darles nuevos usos, contribuyendo a preservar el patrimonio de la ciudad y a generar oportunidades para su desarrollo.






